Real Club de Polo de Barcelona Real Club de Polo de Barcelona Acceso socios

Artículos

Evita los efectos de la astenia primaveral

Casi el 50% de la población, y según un reciente estudio, más las mujeres de entre 35 y 50 años que los hombres, sufre fatiga al llegar a estas fechas. Hay varios motivos para ello y vamos a intentar explicaros el porqué y como paliar este efecto.

En nuestro país, el 16 de marzo de 1940, el régimen político del momento adoptó el horario de Alemania en lugar del que nos correspondería por nuestra geografía, dentro del huso horario del meridiano de Greenwich (GMT, en invierno), en el que la mayor parte de la península queda dentro la zona determinada por esta línea imaginaria adoptada como referencia para los husos horarios de todo el mundo. Eso nos ocasiona dos cambios de horario anuales, uno de ellos realizado en marzo, para aprovechar mejor las horas de sol en nuestra vida diaria.

Este cambio influye negativamente en nuestro cuerpo porque necesita un periodo de adaptación a los nuevos horarios y al aumento de horas de sol (el ser humano produce hormonas circadianas que están condicionadas por la luz solar) repercutiendo en que nos sintamos más cansados en el proceso.

Los cambios de temperatura de esta época también influyen en este estado ya que ocurren cambios bruscos de las condiciones climatológicas y al organismo le cuesta adaptarse. Además esto hace que nos cueste más dormir, por lo que por la mañana nos levantamos más cansados.

Y este no es el único efecto que tiene en nosotros la llegada de la primavera. Podemos sentir también fatiga muscular, dificultad de concentración, tristeza inexplicable, irritabilidad, falta de apetito, trastornos de sueño, dolor de cabeza, desmotivación y hasta disminución del deseo sexual.

Debemos entender pero, que es un estado pasajero y que disminuye y desaparece una vez nuestro cuerpo ha asimilado estos cambios en su entorno.

La prevención de este trastorno ha llegado al Parlamento Europeo, que se ha comprometido a estudiar si revisar o no el cambio de hora y ver, bajo estudios científicos si realmente afecta a la salud de las personas.

Si como decimos es difícil de prevenir, sí que los efectos se pueden paliar mediante algunos consejos:

  1. Un cuidado de la alimentación, cambiando nutrientes hipercalóricos de invierno necesarios para luchar con las bajas temperaturas por alimentos más adecuados para la época.
  2. Actividad deportiva. Ayuda a liberar endorfinas, responsables de nuestro bienestar y que ayudan a sentirnos bien.
  3. Aumentar las horas de descanso porque esta época requiere más desgaste energético por parte de nuestro cuerpo y debemos recuperar más energía cada noche.
  4. Podemos recurrir a suplementos nutricionales pero siempre bajo supervisión de un profesional.

En caso de sentirse mal en esta época, es un buen motivo para realizarse un chequeo integral para estar seguros que estos síntomas no son consecuencia de otras afecciones más graves. En Check Vitae realizamos estas pruebas en nuestras instalaciones, con los mejores especialistas en salud.

volver